CONSULTORIO SEXUAL DE STRA. AMAPOLA (11)

Y otra semana más esta consultora sexual única e inimitable, la Stra. Amapola, viene para atender una nueva alma necesitada. No contenta con los elogios y los gritos de sus seguidores, ha rechazado flores, mariachis y peticiones de boda de sus fans, alegando finamente que con tanto becerro gritando no se puede concentrar en atender a su trabajo. Ahí va.
Estimada “morritos”,
Supuestamente no, pero a ti te han hecho una desgracia de arreglo estético, y te los habrán estirado y arremangado en forma de nudo marinero, para acabar rápido. Hasta estabas mejor antes, con labios de entrepierna estilo “silicone”, por lo visto a tus otros supuestos amantes no les asustaba tanto, se concentraban y pensaban que besaban a Angelina Jolie con perilla.
Lo mejor que puedes hacer es no excitarte bajo ningún concepto (que eso no te costará mucho) porque como eso haga la más mínima palmadas y destellito, lo más seguro es que el chico esté ya al borde del síncope ante tales vistas ( y el cirujano también, luego se le va la mano y pasa lo que pasa) .
Menos mal que tu supuesta amplia experiencia sexual te ha permitido tenerlo solamente 5 meses a pan y agua para luego darle ese estupendo regalito, seguro que estará encantado de estos largos preliminares.
Por muy virgen que sea este desafortunado muchacho, no puedes pretender que en su inolvidable primera vez, aparte de encontrarse con esa imagen indeseable, para colmo tenga que penetrar algo que está más seco que la piel de ajo, que encima cruja y haga ruidos espantosos. Dónde vamos a parar. No habrá vivido su primera vez con los típicos miedos de toda la vida, eso tenlo por seguro, le has dado un toque exótico.
Si tu chico tiene intenciones de marcharse a un monasterio a reflexionar sobre la condición femenina, puede que todavía quiera intentarlo una última vez contigo como penitencia de los placeres terrenales que nunca tendrá:
En esa última oportunidad, como no tienes atributos físicos que le exciten y los intelectuales tampoco tienes, te recomiendo impetuosamente que vuelvas al cirujano y te hagan un cierre con sellado total, es una preocupación menos (para la humanidad).Ya te sientes bien con todas las demás maravillas que hacéis (comer, dormir, mear...), ¿ no? Para qué cambiarlo.
No me lo agradezcas mujer, es mi amabilidad natural.










